21 de junio de 2014

¿QUÉ HACER CUANDO NO HAY NADA QUE HACER?

Mi suegro suele decir “la mente desocupada es taller del Diablo”.  Y sí, cuando no tenemos empleo optamos por desperdiciar nuestro tiempo en actividades irrelevantes. Esto se debe a que venimos de una rutina de estar ocupados todos los días todo el día y de “aprovechar” el tiempo libre en nuestra recreación. Esto convierte el desempleo en un mal aprovechado “tiempo libre”.
Si tú eres uno de ellos tal vez te interese este pequeño artículo.

LO QUE PUEDES HACER MIENTRAS TANTO

1.       Levántate del sofá: algunos desempleados optan por pasar su tiempo pegados a éste inspirador de pereza sea viendo televisión, comiendo o durmiendo.  Créeme, tu empleo no va a llegar a ti si simplemente lo esperas sentado (o acostado). Levántate y haz alguna actividad como ejercicio, asear la casa, revisar aquellas cajas que tienes olvidadas en algún rincón o aquella actividad que pospusiste por falta de tiempo. Porque ahora sí tienes tiempo.



2.       Facebook no es una bolsa de empleo: No voy a negar que algunas personas han encontrado trabajo a través de Facebook pero no todo el contenido (por no decir que todo) es relevante para tu vida. Pasar horas metido en esta red social simplemente mirando publicaciones y subiendo fotos tuyas sentado en el sofá (con el pie de foto “estoy buscando trabajo, alguien sabe de algo”) no te va a ayudar mucho. Menos si le dedicas tiempo a los juegos que Facebook ofrece.


3.       Lee: Tu cerebro necesita mantenerse activo y qué mejor forma que leyendo. Escoge muy bien tus libros. Pueden interesarte algunas novelas ligeras, obras literarias, clásicos o, por qué no, libros de autoayuda y motivación personal. Para nadie es un misterio que perder el empleo, por las razones que hayan sido, puede causar un gran estrés emocional en la persona. Por eso es muy importante alimentar también ésta parte de tu vida. Te recomiendo libros como:
·         “Inteligencia Emocional” de Dale Goleman.
·         “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas” de Dale Carnegie (ideal para caer bien en las entrevistas de trabajo).
·         “¿Quien se ha llevado mi queso?” de Johnson Spencer.
·          “La magia de pensar en grande” de David Schwartz


  
4.       No te desactualices: Y aclaro, no hablo de mantenerse conectado a Facebook. Más bien, conéctate a un sistema educativo y refuerza tus conocimientos o aprende algo nuevo. Al no practicar tu actividad o empleo es posible que pierdas práctica por lo tanto repasar o aprender algo nuevo puede ser muy útil. Inscríbete en cursos que te ayuden a reforzar tu carrera o profesión. Sé que algunos dirán “estoy desempleado, no tengo dinero para pagarme un curso”. Pero si tienes dinero para pagar el servicio de internet de tu casa entonces lo mejor es sacarle provecho. Si vives en Colombia, el SENA ofrece cursos gratuitos a través del portal SENA SOFIA PLUS, virtuales y presenciales. También ofrece cursos gratuitos presenciales los cuales puedes consultar inscribiéndote en la página de su bolsa de empleo (de paso puedes buscar empleo). Al inscribir tu hoja de vida, el sistema te informará de cursos presenciales de acuerdo a tu perfil. También puedes consultar vacantes en tu ciudad o a nivel nacional. Y para aquellos que no viven en Colombia o no quieren estudiar en el SENA, existen páginas de educación no formal gratuita como MAILXMAIL donde encontrarás cientos de cursos virtuales de diferentes áreas. Aunque en ésta página no te certifican tus estudios como en la del SENA.



5.       Aprende una nueva forma de ganar dinero: Complementando un poco lo anterior, si decides aprender algo nuevo quizás también puedas sacarle el máximo provecho. Puedes hacer un curso de pastelería por internet y vender pasteles en tu casa o, si de plano no quieres despegarte de tu computador, puedes hacer un par de cursos de Photoshop, practicar mucho, descargarte alguna versión gratuita del programa y cobrarle a tus amigos por hacerles montajes graciosos o retocar sus fotos para Facebook (hasta que le sacamos dinero a ésta red social). No importa si decides hacer pulseras de cuentas, cuando estás en apuros económicos tus amigos (verdaderos amigos) y familiares te ayudarán con tu pequeño negocio. Pero en mi opinión personal, prefiero vender comida o elementos de primera necesidad pues éstos se mueven más. Todo consiste en ser creativo.


6.       Exprime tu cerebro y tus habilidades: En tiempos de crisis suelen surgir las mejores ideas. Miguel de Cervantes concibió y escribió Don Quijote de la Mancha mientras estaba preso. Empresas como General Electric y Fedex también surgieron en épocas de crisis. J. K Rowling y Gabriel García Márquez también encontraron su inspiración durante el desempleo. Este es un buen momento para descubrir y explotar tus talentos ya sea para escribir un libro o para crear una nueva empresa.



7.       Haz Networking: Y tal vez digas “¿Qué? ¿Estás loca?”. Te entiendo. Mucha gente le teme a las empresas que trabajan con el sistema de mercadeo en redes, más desde el surgimientos de las famosas “pirámides”. Investiga un poco acerca del tema, averigua cuáles son las compañías más confiables y con más trayectoria. Te convendría leer el libro “El negocio del Siglo XXI” de Robert Kiyosaki antes de tomar cualquier decisión. Si no tienes dinero para invertir, en algunas de estas compañías te prestan productos, los cuales vendes, devuelves el dinero o los productos y te quedas con la ganancia, la cual puedes invertir en el negocio. También se caracterizan por dar incentivos en dinero cada vez que alcanzar una meta, que puedes invertir o utilizar para los gastos de la casa. Además, poseen un sistema educativo que te ayuda a pensar como empresario y a superarte a ti mismo. La inscripción o compra de la franquicia normalmente no es muy alta pero las ventajas son muy grandes. Además, puedes conocer personas que te ayudarán a encontrar empleo.

Debido a la crisis de desempleo, más y más gente está inclinándose por este tipo de negocios que, con una compañía confiable y trabajo arduo, te dará muchos frutos.




8.       Y, por supuesto, buscar empleo: ¡No duermas hasta tarde! Haz tu rutina diaria como si estuvieras trabajando. Levántate temprano, báñate y vístete como si fueras al trabajo porque no sabes en qué momento una empresa te puede llamar para una entrevista en 30 minutos y es mejor estar preparados, además de no perder los hábitos y evitar cultivar la pereza.



Espero que te haya ayudado este artículo para hacer más amena la temporada de desempleo y recuerda: 

“Un optimista ve oportunidades en toda calamidad. Un pesimista, ve calamidades en toda oportunidad.”  Sir Winston Churchil.